la letra late
Definir LITERATURA se me hace difícil y sin embargo me arriesgo a ESCRIBIR y así me someto a la crítica y a la lectura. La letra late.
jueves 10 de noviembre de 2011
Fracaso pedagógico
Yumi le dijo que no sabía besar, pero que podía aprender. Yayo le respondió que el sí sabía besar, pero que era pésimo para enseñar. Así que no se besaron.
martes 30 de agosto de 2011
El cansancio
El cansancio es un desánimo mala gente,
un desgano autoritario que quiere parecerse a una desesperanza.
El cansancio es una pesadez que se desprende desde el cuello,
arrasa la espalda y se anuda en las rodillas y a veces, en las pantorrillas.
El cansancio desnuda debilidades escondidas,
altera el estado de ánimo y a veces, el ánimo del estado.
Es un sofocón caluroso que chorrea desde la nuca
y se multiplica abriendo poros a punta de escalofríos.
Tan poco original es el cansancio mala gente,
que a veces se atora de temores y quiere parecerse a una tristeza.
¿El antídoto secreto? ¡Shhhhh!
... es el decanso...
miércoles 17 de agosto de 2011
Para leer en agosto
Cada vez que sonríe la madrugada,
mientras creas estatuas de sal en tu mente,
mientras intentas defender tus muñecos de fantasía
de la armada realidad,
le crece un pétalo a la vida
y una gotita de rocío cae lentamente
a través del cristal que cubre tu mundo de mentira feliz.
Cada vez que se cierran los poros del mundo,
hartos de absorber nada más que inmundicias humanas,
aletea despacio y a escondidas
la esperanza que has sembrado en tu corazón.
la esperanza que has sembrado en tu corazón.
El tiempo pierde coherencia en tus manos
y te sirve cual esclavo en un mundo sin fronteras.
Cada vez que la gente te llama loca,
de frente o por la espalda, sonríes satisfecha
¡Cuán falsos y pobres son los que te rodean!
¡Incapaces de tropezar con las utopías,
que cabalgan con rapidez sobre los caminos del corazón!
Ama siempre tu mentira feliz,
cosecha pronto tu esperanza escondida
y sé por siempre loca, loca y desquiciada, mujer.
lunes 25 de julio de 2011
Tiempo, lugar y sentido
Un cielo rasgado de noche
y una noche rasgada de misterio.
Pensamientos gitanos,
sueños gitanos que agitan las panderetas del dolor.
Sentimientos teñidos de confusión.
Sentimientos que chorrean miedo.
Sería mejor girar...
girar y girar hasta desaparecer
o girar y girar hasta reaparecer
reaparecer en otro tiempo,
en otro lugar
y con otro sentido.
viernes 15 de julio de 2011
La Paz de los 200 + 2 (Reloaded)

Sol de julio, frío de invierno. Se despereza La Paz que nunca duerme, la ciudad viviente… Fluye el Choqueyapu a lo largo de tus entrañas de cemento, esa tu escondida aorta vital que tanto te da vida como te contamina y de a poquito te mata. Te vigila milenario y celoso el Illimani desde su blanca soledad. A 200 años + 2 de tu revolución... te festejan y te honran, cuando la paradoja de tu nombre es revolución misma y el contraste de tu esencia, la magia citadina de tus días y de tus noches.
Sol de julio, frío de invierno. Los borrachitos de la Perez amanecen arropados de chaqui , perfumados de tufo y de vómito… congelados. Las caseritas del Lanza preparan las ollas, el calor de los caldos, las llauchas , el plato paceño, la infaltable llajua . Las marraquetas doradas madrugan en las tienditas de barrio con su olor a caliente y su crujiente coraza. Los voceadores de minibús comienzan su co
tidiana letanía de nombrarte, La Paz; de armarte y desarmarte, rompecabezas de gritos ausentes de ecos… ecos imposibles en una sonora jungla de colores, de sabores, de rostros, de manos, de azares, de huellas, de altura. Jaula de quejas y quebrantos, de amores y pasiones.Los jailones de la Zona Sur apenas se enteran del bullicio citadino que en el casco viejo te agobia y te sofoca, resguardados en palacios que nadie podría imaginar como cohabitantes del mismo suelo de los conventillos y las pocilgas que se caen en los cerros y en los lotes sin dueño. Contraste inexplicable que cobija y atrae, por eso cuando el gringo llega, te conoce, se embeleza, se encamota , se cautiva, se embriaga, a duras penas te abandona. Mientras tanto son los propios los que te amenazan, te bloquean, te huelgan, te incendian, te vejan, te aman. ¡Oh, linda La Paz!
Los lustrabotas se encapuchan y se reparten; anónimos y cómplices se diseminan a lo largo de tus arterias y te cosquillean en las esquinas. Los canillitas se han apropiado de tus contornos, te dejan olor de imprenta y manchas indelebles de tinta negra, noticias de tragedia y de gobierno. Son testigos de los andares de tu larguísima historia… Chuquiago Marka aymara, capital de capitales aunque a los “blancos” les dé ataque.
Sol de julio, frío de invierno. Crujen desde temprano las espaldas
de los aparapitas de la Eloy Salmón, sudan ya sus hedores las comideras de la Uyustus , se arremolinan los agachaditos al pie de los improvisados toldos. Derramada de misterios y hechizos, tapiada de aguayos y de mantas se extiende colorida la Ságarnaga … fetos de llama, mesas dulces, magias blancas, negras intenciones. El pajpaku en la San Francisco te ha untado los adoquines con grasa de víbora, diente de león, aceite de tortuga… ¡Oh, linda La Paz!Año redondo te bordan los artesanos de Los Andes , año redondo te bailan, te orinan y te liban los danzantes. Año redondo se enfervoriza y se emputa el trosco de la UMSA , te pintarrajean de verdades las Mujeres Creando, se mimetizan entre tus recovecos los “homos” callando. Ciudad de diputados, de senadores, de ministros, de embajadores… ciudad de todos los encantos.
Atardece… las cholas de Las Cholas apilan los sándwiches, enfrían las cervezas y se hinchan los bolsillos con los billetes de los señoritos de auto último modelo y altoparlantes. Al otro lado de tus límites están las cholas de Las Velas sazonando los anticuchos que habrán de curar las etílicas amarguras del fútbo
l y del despecho.A la hora de tus sombras se despiertan los espíritus de la Jaén , tus fantasmas, arrastrando sus cadenas y sus pesares, entonando alaridos estremecedores en busca de La Paz de sus almas, recogiendo a su paso vivos incrédulos y crédulos incautos.
Traviesa reina de los contrastes, abandonada dama de las villas y los pobres, Nuestra Señora de los ricos. Compañera enigmática de la luna, la noche te recorre hace más de 200 años, te desnuda los rincones mágicos relamiendo tus místicas orillas. El mismo sol de hace 200 años irradia tus discordes en perpetua discordia, tus desórdenes, tu carisma.
Miraflores, Sopocachi, San Pedro… río abajo, cerro arriba. La noche volteada, la ciudad de las luces y los neones que compite con el oscuro terciopelo de los cielos. Titilan las estrellas en tu firmamento, fugaces cruzan algunas a lo largo de tu ahuecado lecho. Achumani, Irpa
vi, Obrajes, Los Pinos… se me olvidan tantos nombres, tantos anónimos recuerdos. En El Prado se levantan cual púas los incontables edificios que te hacen moderna y apretada, las calles que suben y las que bajan, las que serpentean por tus curvas sembrando caos, estrés y desconfianza.Más nada sé de ti y de tus embaucadores misterios ¡Oh, linda La Paz! La ciudad de los 200 + 2, de todos, de nadie… mi ciudad prestada.
Fotos: Camilo Cárdenas M.
miércoles 13 de julio de 2011
¡Buen día Tristeza!
La tristeza es un misterio insondable, un desatino del alma que a veces busca en el desánimo una forma de descansar de las alegrías, del esfuerzo diario de sentirnos bien, queridos, aceptados, reconocidos. Sucede que la tristeza es también una dama bastante terca, una matrona de voraces fauces cuyo peso se asienta en el pecho cual si se tratase de una roca tremenda. Exorcismos a la tristeza conozco pocos y los pocos que conozco no dan la talla cuando la señora está decidida a quedarse. Suspiro tras suspiro se exhalan de a poquito sus humores, pero nada que se va, nada la espanta ni la alude. Ni los rayos del sol que se cuelan por mis pestañas ni mi gaveta de sonrisas cuya llave está extraviada. Allí sigue, tejiendo su agujero, esparciéndose y poniéndose tan cómoda… abusiva, necia, opresora. No puedo ahogarla en una taza de café ni fumigarla con el humo de un cigarro… porque no tomo café ni fumo cigarros y el único escape furtivo que me queda… se está deslizando ahora mismo a través de mis manos.
miércoles 6 de julio de 2011
101
Niña Frida:
¡Cómo se escuchan los poderosos gritos que emanan tus pulmones mestizos! Wilhelm te dio el apellido y Matilde la luz del mundo, este mundo al que viniste tan colmada de muerte y sin embargo tan resuelta a ser feliz y revolucionaria a tu extraordinaria manera. ¡Feliz cumpleaños Frida! Felices todos los años que traspasaste asentando las huellas de tus manos en tus lienzos y en tus autorretratos; las huellas de tus pies, incluso la de aquel que años más tarde se rebeló y se mandó a jalar con una amputación de por medio. ¿Para qué habrías de necesitar tus piernas si lo que tú sabías, hermosísima paloma, era volar? Y volaste, así como volaba el ave oscura que te rodeaba los ojos, la mirada tenaz y guarda-lágrimas que siempre fuiste capaz de enjugar en cada una de tus pinceladas.
Si apelo a tu voluntad, me uno a tu ranchero festejo de los 101 años que habrías cumplido este 6 de julio. Porque tú naciste, Frida, el año de la revolución de tu México lindo y querido, en 1910. ¡Ay, Frida!, un siglo y pico de vida, los hubieses festejado con traje de tejuana, con el corset pintado y las manos gruesas de tu sin par Diego atadas a la brevedad de tu cintura quebrada. ¿Qué más te daban sus engaños? ¿Qué más te daban las mujeres que se regaban a la fealdad de su encanto? Este amor tan tuyo e incompresible fue tanto tu medicina como el veneno que circulaba por las venas de tu corazón.
Se te extraña, Frida, se te quiere. Vaya para ti mi constante veneración y los silencios sin suspiro que me dejan los pasajes intensos con los que tu vida te dejó perenne en este mundo.
A.R.
jueves 30 de junio de 2011
Ausencia
La luz de la mañana se acerca
Me despierta la certeza de tu ausencia
la pálida soledad de mi sábana vacía
Abro los ojos sin remedio
cierro las persianas del alma
Y la luciérnaga viviente invade
se esparce en cada esquina
penetra mi oscuridad declarada
has vuelto a coparme el pensamiento
sigues allí
donde sé que no estás
lunes 27 de junio de 2011
El espejo
Subió al minibús, al primero que vio sin importarle a donde la llevara. Abrió su cartera y buscó con desesperación. El espejo no estaba. Rascó hasta los últimos resquicios de tela, pero el maldito no estaba. Se puso a llorar, a derramar lágrimas violeta y pestañas negras sobre sus manos; entre sus dedos ateridos y sus uñas coloradas y bien limadas chorreaban las gordas gotas saladas. No podía verse los ojos, el espejo se había llevado su reflejo, su imagen, el contorno de sus labios sin carmín. Y lloraba en silencio, acurrucada entre sus manos. La miraban con compasión, con curiosidad, con malicia… la miraban. Y lloraba sin saber realmente la razón exacta…. ¿Era por el espejo? ¿Era el mal sabor de la noche pasada? ¿El dolor del desengaño? ¿La tristeza de un destino adivinado? Iba abandonada y sin espejo, el maldito se había llevado su reflejo.
lunes 20 de junio de 2011
Garmián
Su cabecita pequeña asomó dentro de mi calcetín, el olor lo aturdió un poco, pero su curiosidad podía más. Dando saltitos trepó hasta la desordenada llanura de mi lecho, sobre el cubrecama que bordó mi abuela. Se paseó con calma sobre las flores de mechilla, se tropezó con los estambres amarillos y cayó redondo sobre los pétalos de jacinto. Utilizó mis medias de seda como lianas y se deslizó por ellas hasta tocar de nuevo el piso de madera. Ya debajo de mi cama se topó con mis llaves, hacía tanto que yo las estaba buscando… ¡las malditas llaves! Levantó una con mucho esfuerzo, era pesada y casi de su tamaño. La dejó caer aparatosamente sobre las tablas del suelo y frustsrado se fue alejando de aquel insulso pedazo de metal; se encontró mis monedas, las migas de mis galletas, el control de la tele y mis pantaletas. Vislumbró la puerta entreabierta y la oscuridad húmeda de mi ropero. Lo vi caminando sobre mis zapatos. De pronto un estallido ensordeció sus oídos.. Era el despertador. Asustado en extremo buscó refugio escondiéndose en el bolsillo izquierdo de mi abrigo azul, como si fuera una cueva secreta en la que nadie podría encontrarlo. Agazapado y en silencio, sintió que sus pequeños muslos se adormecían sin remedio. Quiso gritar, pero no pudo, temía que los cuerpos de tela que colgaban en el ropero lo descubrieran. Saltó entonces desde la caverna azulosa hasta mis zapatones, le parecieron un par de mullidos lagartos y éstos lo asustaron aún más. Se marchó corriendo, iba agitado, mirando una y otra vez a su alrededor y sin darse cuenta se metió hasta el fondo de una de mis botas, hasta la punta puntiaguda llegó. Estaba seguro de haber caído en una trampa. ¡Pobre! En sólo un segundo se armó de su diminuto valor, infló el pecho y salió del largo túnel de cuero dando pasitos cortos y temblorosos. Estaba dispuesto a enfrentar lo que viniera, sin embargo el llanto le quebró la fortaleza y lo hizo aún más pequeño de lo que era. Allí se quedó desde entonces, habitando entre mis zapatos. Se llama Garmián y es el gnomo que custodia mi ropero. No sé mucho más, sólo que cuando los perros ladran en la calle o el despertador salta al amanecer, Garmián se enfada y mi ropero es un caos.
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