Ir al contenido principal

Entradas

Declaración de verano de 2003, recuperada en el verano de 2004

Conmovida día a día por el milagro de vivir, abrir los ojos y extender en mi rostro una sonrisa; agradecer cada minuto inmenso y al mismo tiempo fugaz. Pensar, decir y sentir... Es un fueguito lo que me arde en medio del alma, una luminosa llama en la que busco cobijo cuando me bañan las lágrimas. Un fueguito cada abrazo que recibo, cada caricia. Me sumo dichosa a los eternos buscadores del amor, a los que no renuncian a la felicidad de una vida compartida, de aprendizajes y enseñanzas. Quiero poder mirarme en los ojos de mi pareja, perderme sin recato entre sus brazos, quedarme dormida en medio de sus susurros y acompañarlo siempre en los caminos inciertos que nos esconde a todos esta vida. En vida, Ana Rosa

Horizonte

Flüchtige Horizonte NNO, Castell, 2004 Me asomo a la ventana sonriente, con la absoluta certeza de que el mundo no se acaba en ese horizonte grisáceo que se destiñe a lo largo y ancho del cristal.  La incertidumbre se acaba y la esperanza descorre de a poquito, las densas cortinas que hasta hace poco no me permitían ver. Sol, luz, claro de luna, noche despejada, estrella libre y silenciosa... horizonte.

Palabras sueltas II

Elefante gris La vida es un elefante , la muerte , un cazador. El tiempo es una trampa incierta la verdad . Gris es el futuro , habilidosa la puntería . Inesperados los sucesos, sin esperanza el precipicio . Círculo Buscar, encontrar, perder... el amor sufrir, disfrutar, dejar... la vida Soñar, odiar, suceder... el destino amar, vivir, esperar... el vacío Esperanza Una esperanza pequeñita se despierta ya no se esconde más . Quiere hacerse grande y valiente, hasta que la sombra se termine de marchar. Grauer Elefant Ein Elefant ist das Leben, ein Jäger, der Tod. Die Zeit ist eine Falle, die Wahrheit, ungewiss. Grau ist die Zukunft, das Zielen, geschickt. Unerwartet ist das Geschehen, ausweglos, die Kluft. Kreis Gesucht, gefunden, verloren… die Liebe Gelitten, genossen, gelassen… das Leben Geträumt, gehasst, geschehen… das Schicksal Geliebt, gelebt, gewartet… die Leere Hoffnung Eine kleine Hoffnung wa...

1975

Nació una niña y se llamará Ana Rosa, como el maravilloso ser que le obsequió la vida, que le cultiva raíces profundas de las que florecen alas que le permiten volar.  

Carmelo y su carnaval

Esta es la historia de Carmelo, un ciudadano simple, un hombre común y corriente, trabajador y honrado como muchos de los que habitan este país. Carmelo estaba por cumplir los 50 años y soñaba con el día de su jubilación. A pesar de tener una familia numerosa había ahorrado algún dinerito para cumplir con otro sueño: participar bailando de diablo en la entrada del carnaval en Oruro, su ciudad natal. Añoraba su terruño cada día como si fuese el último y recordaba con tristeza la hora en la que tuvo que dejarlo para buscar mejores condiciones de vida en la La Paz. Aunque llevaba mucho tiempo viviendo como un paceño más, Carmelo volvía a su tierra todos los años para convertirse en un despojo alucinado de las deslumbrantes carnestolendas de por allá. Como muchos otros orureños, bolivianos y extranjeros, se embelesaba, se fundía con la maravillosa fiesta y sobre todo creía sin dudarlo en los milagros de la Virgen del Socavón, a cuya devoción se ofrecían las danzas y los coloridos atuendos...

Mala pata

¡Demonios! Mi pata tercera amaneció hinchada. Pero aún tengo siete y la hinchazón no me impedirá terminar el trabajo. ¡Pero qué mala pata la mía! ¿Será porque hoy está nublado o me habré levantado con todas las izquierdas esta mañana? Desde este hueco, mi hueco, contemplo mi obra. Me parece que el centro no está bien tejido y eso que me pasé noche y día revisando las uniones entre hilo e hilo, entre nudo y nudo. ¿Me estará fallando algo por dentro? Difícil de creer, fui siempre la primera en la clase de tejido. De prisa me acerco hasta el lugar del enredo mal enredado. No olvido la elegancia ni el porte al caminar, así me lo enseñó mi madre, pero claro, estando un poco coja, el glamour se va por el caño. Suspendido mi redondo vientre no toca el piso y así me cuesta aún más mantener en alto mi diminuta cabeza, es tan ridícula. El camino está colmado de cadáveres. Una mosca se queja todavía allá, a la derecha… rrrrrrrrrrrr, rrrrrrrrrrrrr, rrrrrrrrrrr… atrapada en el lugar exacto. Me apro...

Cabildo lunar

Si se asoman no te escondas, vienen en son de paz. Son los peregrinos de tu memoria, las losetas que te sostuvieron para caminar. ¿No los reconoces lunita encantada? Míralos bien. La tristeza sepia de la despedida... la humedad inocente de tu primer beso de amor... las iras-relámpago que te sacudieron de cuajo... el dolor amarillo de la más terrible decepción... las soledades-sapiencia que te empeñaste en amputar. Aquí están. Aquí se reúnen en cabildo abierto para robarte el silencio que el olvido te supo inyectar. ¡Abre tus ojos, lunita de plata! Que tus pupilas se llenen de esta manifestación. Escucha el dulce estribillo de los días acumulados... el coro de las sonrisas que huyeron generosas de tus labios... Ya no hay noche que te ampare, luna traviesa... Se acabaron los escondites, luna cobarde. ¡Date prisa! Te falta poco para saltar...